jueves, 25 de octubre de 2012
Úbeda del Miedo y la Magia
Desde el 30 de octubre al 3 de noviembre Úbeda se viste de magia y miedo con la celebración de conferencias, cuentacuentos, visitas teatralizadas, fiestas de disfraces y actividades para los más pequeños, en una programación organizada por SEMER Turismo y la Asociación Cultural ‘Anima mas Ventura’, en la que colabora el Ayuntamiento de Úbeda. Actividades que se enmarcan en la celebración de la festividad de Todos los Santos y que contarán a los asistentes las leyendas mágicas de la provincia y la historia escondida de la ciudad renacentista.
Así lo ha indicado la concejal de Cultura, Josefa Olmedilla, quien asegura que será la segunda edición de esta programación de actividades, que contó en 2011 con una amplia participación con el objetivo de dinamizar el Casco Histórico ubetense. De esta forma, se desarrollará en puntos “claves de la monumentalidad ubetense y que encierran numerosas leyendas e historias inquietantes y desconocidas para muchos”.
El día 31, a las 20.00 horas, se organizará una visita guiada teatralizada al Palacio Vela de Los Cobos donde los visitantes tendrán que resolver qué siniestro personaje es el autor de una extraña muerte. Y ya entrada la noche, los investigadores Juan Jesús Vallejo, de ‘Cuarto Milenio’ de Cuatro, y Manuel Rodríguez, organizado por DiezTV, profundizan sobre ‘Jaén paranormal’ en el Hotel Las Casas del Cónsul. Y la jornada terminará con una fiesta de disfraces en el Pub Musicology.
El 1 de noviembre le toca al turno a las leyendas más sorprendentes de la ciudad y de los fenómenos paranormales registrados en los edificios más emblemáticos del Casco Histórico a través de la visita guiada ‘Úbeda de leyenda’, a las 19.00 horas. El viernes día 2 estará dedicado a los más pequeños con la celebración de una fiesta infantil de disfraces en los bajos del Ayuntamiento a las 11.00 horas.
Y a las 17.00 horas, los bajos de la Casa Consistorial se transforman en un pasaje del terror para los más pequeños. En el mismo día, el presidente de Iuventa, Rafael Cámara, y Pablo Lozano ofrecen en el Hospital de Santiago a las 19.00 horas la conferencia ‘Una provincia de leyendas’. El sábado 3 de noviembre toman la palabra los fantasmas renacentistas a cargo del cuentacuentos de Nono Granero y, a las 20.00 horas, los participantes en la visita guiada organizada por SEMER Turismo intentarán resolver la misteriosa muerte de ‘Don Cobos’. Puede que el asesino esté entre público.
En la programación colaboran además de DiezTv y Pub Musicology, Radio Úbeda-Cadena SER, la Asociación Iuventa y la Asociación Cultural Bétula Lúdica.
martes, 23 de octubre de 2012
El Capitán Trueno en el Certamen Internacional de Novela Histórica "Ciudad de Úbeda"
¿Aún queda algo nuevo por decir sobre la figura de El Capitán Trueno? ¿Queda algún análisis por hacer sobre este icono del mundo del cómic en lengua castellana? ¿Se puede revisar un clásico? Pues, sí. Se puede y lo veremos en “Días de Cómic”.
El Capitán Trueno es uno de los personajes del cómic español con más ediciones diferentes de sus aventuras. Por lo tanto, es uno de los más conocidos debido a las altísimas tiradas alcanzadas por los soportes editoriales que contuvieron sus historietas, lo que le ha convertido en el héroe por excelencia de varias generaciones.
‘El Capitán Trueno: el gran héroe del tebeo’, de José Antonio Ortega Anguiano, ofrece una revisión exhaustiva sobre el personaje y sobre la época que marcó (y por la que fue marcado). El autor ha diseccionado todas las aventuras originales, más de un centenar de colecciones y números monográficos, y completa su estudio con una serie de estadísticas que ofrecen al lector un panorama completísimo sobre el personaje y su época. Un estudio que puede aportar más de una sorpresa.
Este libro analiza su dimensión popular, las peculiaridades de los personajes, la estructura narrativa, los dibujantes y guionistas que le dieron vida, la presión de la censura, su ideología y varios aspectos más. Así mismo, repasa casi el centenar de colecciones aparecidas con su nombre e incluye un listado pormenorizado de las características de cada uno de los tebeos que se han publicado dentro de éstas.
José Antonio Ortega Anguiano, su autor, ha compaginado sus estudios de Historia con el estudio de los medios de comunicación en general y del cómic en particular. Ha colaborado con diferentes revistas dedicadas al cómic y al tebeo: Voz en off, Mundos de papel…, y entre sus conferencias destacan Los derechos humanos: su defensa y transgresión en los cómics, Función lúdica del cómic, o Prince Valiant: una saga medieval en los cómics. En 1994 recibió el Premio Darias a la Mejor Labor en Pro de la Historieta.
lunes, 22 de octubre de 2012
viernes, 11 de noviembre de 2011
Santas alturas atrapadas para una terrenal inmortalidad
El dominio con el que se imponen las cúpulas de la catedral de Vandelvira, así como el caprichoso juego de la luz que atraviesa sus vidrieras son algunas de la claves que sedujeron a los miembros del jurado del Certamen de Fotografía que celebra el Colegio de Arquitectos y que, hoy, hace entrega de los premios.
Ante el reto de obtener una imagen original, de calidad, distinta y, a la vez, identificable de la Catedral de Jaén, los autores Antonio Luis Martínez Cano y Fernando Mármol Hueso son los ganadores del XXIII Concurso de Fotografía del Colegio Oficial de Arquitectos de Jaén. Una nueva edición en la que el templo del autor "fetiche" del colectivo de profesionales, ha sido la musa para captar, a partir del objetivo de la cámara fotográfica, una estampa única. Un desafío complicado con el que los autores debieron de adentrarse en las entrañas de la catedral para ir más allá de miles de imágenes tomadas digital, analógica o mentalmente. "Afrontar la realización de una imagen de la catedral de Jaén no es tarea fácil al tratarse de un edificio muy conocido por todos", indica el jurado del certamen en un comunicado. En este sentido, subraya la alta participación en el concurso y la calidad de las obras presentadas. Instantáneas que serán mostradas, desde hoy y hasta el próximo 24 de noviembre, en la Sala de Exposiciones del Colegio Oficial de Arquitectos.
En cuanto a la obra ganadora del primer premio titulada Catedral I, de Antonio Luis Martínez Cano, se muestra un contrapicado vertical cuyo ángulo de toma pone de manifiesto los cincuenta metros de altura de la cúpula del crucero Aranda Salazar. "Existen muchas fotografías de esta cúpula pero ya no es tan habitual ver una imagen con este ángulo", indica el jurado.
Por su parte, del segundo galardón "Mejor fotografía arquitecto colegiado en Jaén", de Fernando Mármol Hueso, los miembros del tribunal hacen hincapié en la búsqueda y el trabajo del "momento ideal de luz para introducir, en una composición clásica de eje central horizontal y tercios en vertical, una diagonal que añade tensión al conjunto". En este sentido, el jurado destaca la aportación de un claro punto de interés en el que "ilumina el remate de la reja del coro y genera un ambiente de intimidad y espiritualidad muy acorde con el espacio fotografiado".
Ante el reto de obtener una imagen original, de calidad, distinta y, a la vez, identificable de la Catedral de Jaén, los autores Antonio Luis Martínez Cano y Fernando Mármol Hueso son los ganadores del XXIII Concurso de Fotografía del Colegio Oficial de Arquitectos de Jaén. Una nueva edición en la que el templo del autor "fetiche" del colectivo de profesionales, ha sido la musa para captar, a partir del objetivo de la cámara fotográfica, una estampa única. Un desafío complicado con el que los autores debieron de adentrarse en las entrañas de la catedral para ir más allá de miles de imágenes tomadas digital, analógica o mentalmente. "Afrontar la realización de una imagen de la catedral de Jaén no es tarea fácil al tratarse de un edificio muy conocido por todos", indica el jurado del certamen en un comunicado. En este sentido, subraya la alta participación en el concurso y la calidad de las obras presentadas. Instantáneas que serán mostradas, desde hoy y hasta el próximo 24 de noviembre, en la Sala de Exposiciones del Colegio Oficial de Arquitectos.
En cuanto a la obra ganadora del primer premio titulada Catedral I, de Antonio Luis Martínez Cano, se muestra un contrapicado vertical cuyo ángulo de toma pone de manifiesto los cincuenta metros de altura de la cúpula del crucero Aranda Salazar. "Existen muchas fotografías de esta cúpula pero ya no es tan habitual ver una imagen con este ángulo", indica el jurado.
Por su parte, del segundo galardón "Mejor fotografía arquitecto colegiado en Jaén", de Fernando Mármol Hueso, los miembros del tribunal hacen hincapié en la búsqueda y el trabajo del "momento ideal de luz para introducir, en una composición clásica de eje central horizontal y tercios en vertical, una diagonal que añade tensión al conjunto". En este sentido, el jurado destaca la aportación de un claro punto de interés en el que "ilumina el remate de la reja del coro y genera un ambiente de intimidad y espiritualidad muy acorde con el espacio fotografiado".
miércoles, 2 de noviembre de 2011
El Palacio del Condestable Iranzo, Patrimonio Histórico Andaluz
Alberga la biblioteca municipal y la Concejalía de Cultura, entre otras, y destaca el artesonado del Salón Mudéjar. El Consejo de Gobierno de la Junta ha acordado hoy inscribir en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, con la tipología de Monumento, el Palacio del Condestable Iranzo en Jaén. Este edificio, cuya construcción se remonta al siglo XV y sometido a numerosas reformas posteriormente, constituye uno de los pocos ejemplos que perviven en la ciudad del tipo de residencias aristocráticas de la época musulmana, según resalta la Junta.
El palacio, situado en el corazón del conjunto histórico jienense, destaca especialmente por los elementos originales de su fase mudéjar, ya que alarifes y artesanos moriscos dejaron su impronta en yeserías y alfarjes. Estos restos, que muestran la continuidad del arte hispano-musulmán en los territorios conquistados por los cristianos, se han conservado integrados pese a las numerosas transformaciones, fraccionamientos y abandonos experimentados por el edificio durante siglos.
Tras la conquista, la casa fue adquirida por Miguel Lucas de Iranzo, condestable del rey Enrique IV de Castilla, que la convirtió en 1462 en un suntuoso palacio mudéjar. Posteriormente, el edificio pasó a distintas manos hasta que en la segunda mitad del siglo XIX registra su primera gran transformación con la instalación de un teatro, varias viviendas y el popular Casino Primitivo. En 1984, la sociedad que gestionaba el casino lo donó al Ayuntamiento ante el estado ruinoso del edificio y la imposibilidad de su mantenimiento. El consistorio lo reformó para su adaptación a los actuales usos de biblioteca pública y oficinas municipales.
El palacio, situado en el corazón del conjunto histórico jienense, destaca especialmente por los elementos originales de su fase mudéjar, ya que alarifes y artesanos moriscos dejaron su impronta en yeserías y alfarjes. Estos restos, que muestran la continuidad del arte hispano-musulmán en los territorios conquistados por los cristianos, se han conservado integrados pese a las numerosas transformaciones, fraccionamientos y abandonos experimentados por el edificio durante siglos.
Tras la conquista, la casa fue adquirida por Miguel Lucas de Iranzo, condestable del rey Enrique IV de Castilla, que la convirtió en 1462 en un suntuoso palacio mudéjar. Posteriormente, el edificio pasó a distintas manos hasta que en la segunda mitad del siglo XIX registra su primera gran transformación con la instalación de un teatro, varias viviendas y el popular Casino Primitivo. En 1984, la sociedad que gestionaba el casino lo donó al Ayuntamiento ante el estado ruinoso del edificio y la imposibilidad de su mantenimiento. El consistorio lo reformó para su adaptación a los actuales usos de biblioteca pública y oficinas municipales.
Las partes más interesantes del edificio corresponden a los restos del antiguo palacio. Entre ellos destacan el patio, con galerías de arcos sobre columnas toscanas, y el gran salón, cubierto por un alfarje mudéjar de cinco por 15 metros decorado con una estrella central de lazo de 24 puntas que alterna los tonos rojos y azules. La primera y segunda planta del edificio, correspondientes a las dependencias del Casino Primitivo, responden al gusto romántico del siglo XIX, con decoración de estucos de flores y guirnaldas especialmente evidentes en el antiguo salón de baile y actual biblioteca pública.
viernes, 21 de octubre de 2011
LA LEYENDA DE JESÚS NAZARENO "EL ABUELO"
En relación con esta imagen que se admira con tanto fervor, en Jaén se cuenta una leyenda muy antigua que afirma que, en la extensión de terreno que pueda ocupar todo lo largo que hoy es la calle Jesús, existía una casería a la que correspondía una amplia zona de cultivo y un buen número de cabeza de ganado, de todo lo cual era propietario un matrimonio bien acomodado.
A la puerta de la mansión principal de la extensa finca se encontraba un tronco muy grueso de madera. Procedía de un árbol enorme que el dueño había hecho cortar casi de raíz porque ya no daba fruto y se pensó que su madera podría utilizarse para la fábrica de muebles o de vigas para la construcción.
Cuenta la leyenda que, una tarde de agosto de 1590, apareció en el umbral de la puerta del recinto un hombre viejo, con aspecto cansado, pidiendo cobijo para poder pasar la noche. Dijo a los dueños que venía de muy lejos, que se le estaba echando la noche encima y que la prudencia le aconsejaba dormir bajo techo, por lo cual les solicitaba encarecidamente.
El matrimonio, personas cristianas piadosas, no dudó ni un momento en ofrecerle su hospitalidad, y le dio asilo y comida.
Para agradecer de alguna manera la buena voluntad de estas acogedoras personas, el viajero les prometió hacer una imagen de Jesús con aquel grosísimo tronco que se encontraba junto a la puerta de la casa. Justificó su disposición afirmando que, desde joven hasta que la edad se lo permitió, había trabajado la madera.
Antes de irse a su cuarto para descansar, rogó a los señores de la casa que algunos de sus empleados trasladaran aquel gran leño a su alcoba para comenzar, sin más dilación, la escultura a la mañana siguiente.
Tal como había solicitado, dos hombres trasladaron a la casa aquel pesado tronco, lo subieron por unas estrechas escaleras hasta la planta de arriba y, por fin, lo dejaron en la pequeña habitación que iba a servirle de dormitorio.
Antes irse a dormir, el anciano advirtió a los caseros que permanecería en la habitación varios días sin salir hasta finalizar su obra. Quedaban, pues, avisados de que no debían preocuparse ni entrar en el habitáculo hasta que él les diese aviso del término de la talla.
Sigue la leyenda contando que pasaron dos días y no se veía al anciano ni se oía señal alguna de que alguien estuviese esculpiendo madera. No se percibía nada, ni un simple ruido del viajero. A la vista de aquella rareza, el matrimonio comenzó a preocuparse por el ‘abuelo’, como familiarmente se acostumbra a llamar por nuestras tierras a las personas ya entradas en edad.
A pesar de que el anciano les había rogado que tuviesen paciencia, los señores, angustiados por la posibilidad de que le hubiese ocurrido alguna desgracia, se decidieron por entrar en el dormitorio.
Al entrar en la cámara pudieron ver con grandioso asombro la imagen prometida: un hermosísimo Jesús Nazareno casi desnudo, con el cuerpo ensangrentado y encorvado por el peso de la cruz, la mirada afligida hacia el suelo y la boca entreabierta por el terrible dolor. La talla era tan extraordinariamente bella como sobrecogedora.
Cuando se repusieron de la sorpresa, los dueños de la finca buscaron al hombre para darle la enhorabuena y las gracias por tan preciosa labor, pero no hallaron el menor rastro del anciano viajero. El ‘abuelo’ había desaparecido.
De inmediato, el matrimonio se personó ante las autoridades a dar parte de aquella extraña desaparición y se procedió a la búsqueda del aquel hombre por si era necesario prestarle algún socorro. Pero, por mucho que se buscó por el pueblo, el término municipal e incluso por la comarca, nadie de los preguntados supo dar una señal ni pista alguna del desaparecido.
La imagen quedó en la casería bajo la custodia de los dueños. Muchos fueron los curiosos que quisieron ver aquella imagen que había dejado allí el desconocido anciano, a la que cariñosamente las gentes empezaron a llamar Jesús “el Abuelo”, en recuerdo de quien había sido su autor.
La imagen permaneció en aquella propiedad hasta que murieron sus dueños. Posteriormente, sus descendientes creyeron conveniente trasladarla al convento de Carmelitas Descalzas de la capital, donde se le habilitó un nicho y fue objeto de veneración.
Actualmente, la talla de este Cristo, conocido por Jesús Nazareno “el Abuelo”, tiene capilla propia en la Santa Iglesia Catedral de Jaén, adonde acuden a venerarlo muchos penitentes, tanto de la capital como de toda la provincia e incluso fuera de ella. De su culto y procesión el Viernes de Pasión de Semana Santa se encarga un gran número de creyentes, a cuyo fin se han asociado constituyendo la Antigua, Insigne y Real Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno (“el Abuelo”) y María Santísima de los Dolores.
A la puerta de la mansión principal de la extensa finca se encontraba un tronco muy grueso de madera. Procedía de un árbol enorme que el dueño había hecho cortar casi de raíz porque ya no daba fruto y se pensó que su madera podría utilizarse para la fábrica de muebles o de vigas para la construcción.
Cuenta la leyenda que, una tarde de agosto de 1590, apareció en el umbral de la puerta del recinto un hombre viejo, con aspecto cansado, pidiendo cobijo para poder pasar la noche. Dijo a los dueños que venía de muy lejos, que se le estaba echando la noche encima y que la prudencia le aconsejaba dormir bajo techo, por lo cual les solicitaba encarecidamente.
El matrimonio, personas cristianas piadosas, no dudó ni un momento en ofrecerle su hospitalidad, y le dio asilo y comida.
Para agradecer de alguna manera la buena voluntad de estas acogedoras personas, el viajero les prometió hacer una imagen de Jesús con aquel grosísimo tronco que se encontraba junto a la puerta de la casa. Justificó su disposición afirmando que, desde joven hasta que la edad se lo permitió, había trabajado la madera.
Antes de irse a su cuarto para descansar, rogó a los señores de la casa que algunos de sus empleados trasladaran aquel gran leño a su alcoba para comenzar, sin más dilación, la escultura a la mañana siguiente.
Tal como había solicitado, dos hombres trasladaron a la casa aquel pesado tronco, lo subieron por unas estrechas escaleras hasta la planta de arriba y, por fin, lo dejaron en la pequeña habitación que iba a servirle de dormitorio.
Antes irse a dormir, el anciano advirtió a los caseros que permanecería en la habitación varios días sin salir hasta finalizar su obra. Quedaban, pues, avisados de que no debían preocuparse ni entrar en el habitáculo hasta que él les diese aviso del término de la talla.
Sigue la leyenda contando que pasaron dos días y no se veía al anciano ni se oía señal alguna de que alguien estuviese esculpiendo madera. No se percibía nada, ni un simple ruido del viajero. A la vista de aquella rareza, el matrimonio comenzó a preocuparse por el ‘abuelo’, como familiarmente se acostumbra a llamar por nuestras tierras a las personas ya entradas en edad.
A pesar de que el anciano les había rogado que tuviesen paciencia, los señores, angustiados por la posibilidad de que le hubiese ocurrido alguna desgracia, se decidieron por entrar en el dormitorio.
Al entrar en la cámara pudieron ver con grandioso asombro la imagen prometida: un hermosísimo Jesús Nazareno casi desnudo, con el cuerpo ensangrentado y encorvado por el peso de la cruz, la mirada afligida hacia el suelo y la boca entreabierta por el terrible dolor. La talla era tan extraordinariamente bella como sobrecogedora.
Cuando se repusieron de la sorpresa, los dueños de la finca buscaron al hombre para darle la enhorabuena y las gracias por tan preciosa labor, pero no hallaron el menor rastro del anciano viajero. El ‘abuelo’ había desaparecido.
De inmediato, el matrimonio se personó ante las autoridades a dar parte de aquella extraña desaparición y se procedió a la búsqueda del aquel hombre por si era necesario prestarle algún socorro. Pero, por mucho que se buscó por el pueblo, el término municipal e incluso por la comarca, nadie de los preguntados supo dar una señal ni pista alguna del desaparecido.
La imagen quedó en la casería bajo la custodia de los dueños. Muchos fueron los curiosos que quisieron ver aquella imagen que había dejado allí el desconocido anciano, a la que cariñosamente las gentes empezaron a llamar Jesús “el Abuelo”, en recuerdo de quien había sido su autor.
La imagen permaneció en aquella propiedad hasta que murieron sus dueños. Posteriormente, sus descendientes creyeron conveniente trasladarla al convento de Carmelitas Descalzas de la capital, donde se le habilitó un nicho y fue objeto de veneración.
Actualmente, la talla de este Cristo, conocido por Jesús Nazareno “el Abuelo”, tiene capilla propia en la Santa Iglesia Catedral de Jaén, adonde acuden a venerarlo muchos penitentes, tanto de la capital como de toda la provincia e incluso fuera de ella. De su culto y procesión el Viernes de Pasión de Semana Santa se encarga un gran número de creyentes, a cuyo fin se han asociado constituyendo la Antigua, Insigne y Real Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno (“el Abuelo”) y María Santísima de los Dolores.
sábado, 15 de octubre de 2011
¿EL CÓDIGO DA VINCI EN JAÉN?
Alonso Suárez de la Fuente del Sauce, obispo de Mondoñedo, Lugo y Jaén, inquisidor general y presidente del Consejo de Castilla por obra y gracia de su majestad la Reina Isabel La Católica, es el obispo insepulto. Y Dan Brown es el autor del 'best seller' 'El Código Da Vinci', un libro que asegura que Jesús se casó con María Magdalena, que tuvo al menos un hijo y qu ...e el Santo Grial no es otra cosa que la línea sucesoria de Jesús. 'Sang real', sangre real. Sangre de Cristo, rey de los judíos. Y, bien... ¿qué tiene que ver el Santo Grial con el obispo insepulto? Pues más de lo que parece. Sigan leyendo.
Alonso Suárez nació a mediados del siglo XV en la pequeña aldea abulense de Fuente del Sauce, de donde tomaría los ilustres apellidos. Crecería en Galicia, y allí se empapó de las tradiciones esotéricas de la región y entró en contacto con la cultura ocultista gallega. En el año 1500 se desplazó a Jaén, rechazando la posibilidad de ser obispo de Málaga. Una decisión curiosa para la época, ya que por aquel entonces en Jaén la cosa estaba muy mal. Demasiado amigo de lo ajeno y demasiada espada suelta hacían de la capital del Santo Reino un lugar en el que si perdías 'sólo' la bolsa podías darte con un canto en los dientes.
Pero Alonso Suárez vino a Jaén encantado. ¿Por qué? Pues porque conocía a la perfección las antiguas tradiciones. Aquellas que hablaban de María Magdalena como la esposa de Jesús. Aquellas que ahora rescata en su libro Dan Brown y que tanta polémica han suscitado dentro de la Iglesia Católica.
-Provenza-
Esas teorías afirman que María Magdalena, acompañada seguramente de Lázaro y José de Arimatea, además de otros muchos judíos, desembarcó tras la muerte de Jesús en la actual Provenza francesa. Una expedición que pudo ser sufragada por Abgaro, rey de Edesa (ciudad cercana a Jerusalén), coetáneo de Jesús... y primer custodio de la Sábana Santa según los evangelios llamados 'apócrifos', esos que Dan Brown asegura que se ocultaron en el concilio de Nicea, lugar donde en el siglo IV se sentaron las bases de la actual iglesia católica.
En los textos apócrifos se dice que Abgaro mantuvo correspondencia con Jesús durante meses antes de la muerte de éste en la cruz. Y que solicitó que se enviara la Sábana Santa, algo que María Magdalena y sus compañeros hicieron. Abgaro tocó la sábana y curó de ciertos males que tenía. Ello le hizo convertirse al cristianismo y ordenó hacer un retrato del Nazareno.
Un cuadro que, posiblemente, viajó con la supuesta esposa de Jesús hasta la Provenza francesa. De hecho, viajó el cuadro... y los tesoros del Templo de Salomón. Unos tesoros que, siglos más tarde, acabaron en Jaén. ¿Cómo llegaron? Los investigadores Lorenzo Fernández Bueno y Mariano Fernández Urresti apuntan que los visigodos que arrasaron el Imperio Romano obtuvieron los tesoros en la Provenza francesa y los llevaron consigo hacia sus nuevas conquistas, en la Península Ibérica. Tras siglos de luchas y conquistas, esos tesoros, entre los que se encuentra la Mesa de Salomón, se habrían escondido en Jaén, algo que sabía, gracias a su iniciación ocultista, el obispo Alonso Suárez.
Claro que el tesoro no era tanto material como espiritual. El tesoro eran unas claves, unas historias secretas, unos documentos extraños que otorgaban a su poseedor la llave del acceso al Conocimiento Absoluto. Un conocimiento que el obispo insepulto buscó con ahínco y puede que lo encontrara. Y puede que, quizás por eso, la Iglesia Católica le negara la sepultura.
-Pruebas-
Pero ¿hay pruebas? Puede haberlas. Existe un cuadro en la catedral de Jaén en donde aparece representado un rostro de rasgos finos, ojos azules y pelirrojo. En el cuadro hay una inscripción: 'VERA IMAGO SALVATORIS, ADREGEMABGARUMMISSA'. Es decir, 'Este es el verdadero rostro del Salvador, enviado por Abgaro'. Abgaro, el rey que proporcionó a María Magdalena su huida a Francia. Abgaro, el primer poseedor de la Sábana Santa. Luego, aquel cuadro (o alguna copia) que ofreció a la esposa de Jesús, está en Jaén. ¿Qué otros tesoros de los traídos por aquellos judíos, entre los que estaban José de Arimatea y Lázaro se guardan en Jaén? Y que significa 'el verdadero rostro'. ¿Es que acaso el rostro habitual de Cristo es falso? Según los investigadores Bueno y Urresti, el cuadro representa el verdadero rostro de Cristo, aquel que adoraban los templarios. Unos templarios que fueron quemados en la hoguera por herejes.
¿Qué sabían los templarios? ¿Qué sabía el obispo insepulto? ¿Podía tener algo que ver con su 'insepultura' el hecho de que un cuadro que un rey coetáneo de Cristo regaló a María Magdalena esté colgado en la Catedral de Jaén? ¿Quién trajo ese cuadro? ¿Algún descendiente de María Magdalena? ¿Algún descendiente de Jesús?
Alonso Suárez nació a mediados del siglo XV en la pequeña aldea abulense de Fuente del Sauce, de donde tomaría los ilustres apellidos. Crecería en Galicia, y allí se empapó de las tradiciones esotéricas de la región y entró en contacto con la cultura ocultista gallega. En el año 1500 se desplazó a Jaén, rechazando la posibilidad de ser obispo de Málaga. Una decisión curiosa para la época, ya que por aquel entonces en Jaén la cosa estaba muy mal. Demasiado amigo de lo ajeno y demasiada espada suelta hacían de la capital del Santo Reino un lugar en el que si perdías 'sólo' la bolsa podías darte con un canto en los dientes.
Pero Alonso Suárez vino a Jaén encantado. ¿Por qué? Pues porque conocía a la perfección las antiguas tradiciones. Aquellas que hablaban de María Magdalena como la esposa de Jesús. Aquellas que ahora rescata en su libro Dan Brown y que tanta polémica han suscitado dentro de la Iglesia Católica.
-Provenza-
Esas teorías afirman que María Magdalena, acompañada seguramente de Lázaro y José de Arimatea, además de otros muchos judíos, desembarcó tras la muerte de Jesús en la actual Provenza francesa. Una expedición que pudo ser sufragada por Abgaro, rey de Edesa (ciudad cercana a Jerusalén), coetáneo de Jesús... y primer custodio de la Sábana Santa según los evangelios llamados 'apócrifos', esos que Dan Brown asegura que se ocultaron en el concilio de Nicea, lugar donde en el siglo IV se sentaron las bases de la actual iglesia católica.
En los textos apócrifos se dice que Abgaro mantuvo correspondencia con Jesús durante meses antes de la muerte de éste en la cruz. Y que solicitó que se enviara la Sábana Santa, algo que María Magdalena y sus compañeros hicieron. Abgaro tocó la sábana y curó de ciertos males que tenía. Ello le hizo convertirse al cristianismo y ordenó hacer un retrato del Nazareno.
Un cuadro que, posiblemente, viajó con la supuesta esposa de Jesús hasta la Provenza francesa. De hecho, viajó el cuadro... y los tesoros del Templo de Salomón. Unos tesoros que, siglos más tarde, acabaron en Jaén. ¿Cómo llegaron? Los investigadores Lorenzo Fernández Bueno y Mariano Fernández Urresti apuntan que los visigodos que arrasaron el Imperio Romano obtuvieron los tesoros en la Provenza francesa y los llevaron consigo hacia sus nuevas conquistas, en la Península Ibérica. Tras siglos de luchas y conquistas, esos tesoros, entre los que se encuentra la Mesa de Salomón, se habrían escondido en Jaén, algo que sabía, gracias a su iniciación ocultista, el obispo Alonso Suárez.
Claro que el tesoro no era tanto material como espiritual. El tesoro eran unas claves, unas historias secretas, unos documentos extraños que otorgaban a su poseedor la llave del acceso al Conocimiento Absoluto. Un conocimiento que el obispo insepulto buscó con ahínco y puede que lo encontrara. Y puede que, quizás por eso, la Iglesia Católica le negara la sepultura.
-Pruebas-
Pero ¿hay pruebas? Puede haberlas. Existe un cuadro en la catedral de Jaén en donde aparece representado un rostro de rasgos finos, ojos azules y pelirrojo. En el cuadro hay una inscripción: 'VERA IMAGO SALVATORIS, ADREGEMABGARUMMISSA'. Es decir, 'Este es el verdadero rostro del Salvador, enviado por Abgaro'. Abgaro, el rey que proporcionó a María Magdalena su huida a Francia. Abgaro, el primer poseedor de la Sábana Santa. Luego, aquel cuadro (o alguna copia) que ofreció a la esposa de Jesús, está en Jaén. ¿Qué otros tesoros de los traídos por aquellos judíos, entre los que estaban José de Arimatea y Lázaro se guardan en Jaén? Y que significa 'el verdadero rostro'. ¿Es que acaso el rostro habitual de Cristo es falso? Según los investigadores Bueno y Urresti, el cuadro representa el verdadero rostro de Cristo, aquel que adoraban los templarios. Unos templarios que fueron quemados en la hoguera por herejes.
¿Qué sabían los templarios? ¿Qué sabía el obispo insepulto? ¿Podía tener algo que ver con su 'insepultura' el hecho de que un cuadro que un rey coetáneo de Cristo regaló a María Magdalena esté colgado en la Catedral de Jaén? ¿Quién trajo ese cuadro? ¿Algún descendiente de María Magdalena? ¿Algún descendiente de Jesús?
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