lunes, 15 de agosto de 2011

CATEDRAL DE LA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN (JAÉN)

La catedral actual fue concebida en el siglo XVI para sustituir al anterior templo gótico del siglo XV. La construcción se prolongó durante varios siglos, a pesar de lo cual la idea original permaneció intacta.

Está dedicada a la Asunción de la Virgen desde la consagración, en 1246, de la antigua Mezquita Mayor de la ciudad musulmana, tras la conquista ...de la misma por el rey santo Fernando III de Castilla. En su interior se custodia, entre otras obras de arte y objetos religiosos, la reliquia del Santo Rostro o «La Verónica», considerada el auténtico rostro de Jesucristo, que habría quedado plasmado en el lienzo con el que la Verónica le secó la cara durante su pasión. Está guardada en la Capilla Mayor, y se expone a veneración pública de los fieles todos los viernes.

La Catedral de Jaén aspira en la actualidad a convertirse en Patrimonio de la Humanidad, puesto que sirvió de modelo para la construcción de otras catedrales de España y América.

Como sucede en la mayoría de los casos en tierras conquistadas a los árabes, la catedral de Jaén se levanta sobre el lugar en el que se ubicaba la mezquita aljama o mayor. En la "Primera Crónica General de España" editada por Ramón Menéndez Pidal se describe la entrada triunfal de Fernando III en Jaén, siendo uno de sus primeros actos oficiales, la conversión de este sitio de oración árabe en una iglesia cristiana.

En solemne procesión, el obispo de Córdoba Gutierre purificó el sitio, consagrándolo al culto de la Ascensión de María Santísima en el año 1246, según leemos en "Memorias para la vida del santo rey Don Fernando III" de Andrés Marcos Burriel (1719-1761). Fernando III la erigió en catedral cuando la sede episcopal de Baeza se trasladó a Jaén (1249). El culto cristiano introduce modificaciones en el edificio, produciendo un giro de 90º del altar mayor con respecto a la antigua quibla musulmana.

Las últimas incursiones árabes que se produjeron en 1368 por parte del rey de Granada, aliado con Pedro I el Cruel, someten a la ciudad a durísimos asaltos que destruyeron todos sus templos. Eso determina que en aquel mismo año Nicolás de Biedma, de origen gallego, obispo de Cuenca y Jaén, decidiera derribar definitivamente la antigua mezquita aljama de Yyayan. Había sido un importante centro religioso en tiempos del rey jienense nacido en Arjona, Muhammad I, conocido también por el nombre de "Al-hamar" de Arjona ("el Rojo", por el color de su barba) y que fuera fundador de la dinastía nazarí que reinaría en Al-Andalus hasta la conquista de Granada a Boabdil por parte de los Reyes Católicos.

La fachada de la catedral de Jaén está concebida como un retablo de piedra que para algunos autores recoge el espíritu del Concilio de Trento. Se comenzó a construir en el año 1667 bajo la dirección del arquitecto Eufrasio López. A su muerte en 1684 le sucedió en la obra su discípulo Blas Delgado, concluyéndose en el año 1688. Precedida por una lonja rectangular cerrada con una verja de hierro forjado según diseño de Manuel Martínez Rodríguez (1800), tiene unas dimensiones de 33 metros de ancho y 32 de altura, sin contar las estructuras de las dos torres gemelas que la enmarcan.

El acceso al interior del templo se hace a través de tres puertas organizadas de forma simétrica a partir de su eje central. La principal, situada en el centro de la fachada es la denominada "Puerta del Perdón", a su derecha la "Puerta de los Fieles" y a su izquierda la "Puerta del Clero".

LA PUERTA DEL PERDÓN la custodian dos hornacinas que acogen las imágenes de San Pedro y San Pablo. Le dan marco cuatro columnas que simbolizan los principios de la fe. Esta puerta solo se abre en ocasiones especiales de gran solemnidad y en los jubileos. También en casos excepcionales, como sucedió en la Navidad el año 1821, cuando el viento causó desastres en la ciudad. Sobre el dintel del relieve que representa la Asunción de María se abre un balcón que ocupa el centro simétrico de otros cuatro. Es el llamado "Balcón del Santo Rostro". Sus dimensiones son mayores con respecto a los otros. En su dintel, dos ángeles sostienen el escudo de la Faz del Salvador. Desde ese lugar se impartían las bendiciones a los fieles el día de Viernes Santo y el de la Asunción de María. También es desde dónde se muestra la reliquia. Sobre el balcón, ocupando el plano superior , la figura pétrea de San Fernando III el Santo, conquistador de Jaén esgrimiendo una espada contra los enemigos en una mano y el orbe en la otra.

LA PUERTA DE LOS FIELES tiene sobre su dintel la imagen de San Miguel, jefe de los ejércitos celestiales, vencedor de Satanás y protector de las almas que son tentadas por el demonio. Eso lo que lo convierte en el guardián por excelencia de la entrada que permite a los cristianos acudir al Templo. Viene a simbolizar el triunfo de las fuerzas del bien sobre las del mal, el de la Iglesia sobre sus enemigos. Dentro de la Catedral, San Miguel tiene una capilla consagrada a él y a la Virgen del Alcázar, así como otras alegorías en pinturas y retablos.

LA PUERTA DEL CLERO está coronada por el relieve de Santa Catalina, patrona de la ciudad de Jaén. Según cuenta la leyenda, cuando Fernando III estaba dispuesto a abandonar la conquista de la ciudad, se le apareció la santa, animándole a continuar la lucha. Poco después, Alhamar rindió la plaza. La curia, en un nivel más elevado de espiritualidad que los fieles, tal vez más fuertes frente al pecado, no acceden bajo la protectora figura de San Miguel, sino asociándose a los valores de castidad y fidelidad de Santa Catalina, cuya imagen vemos sobre esta puerta.

De planta rectangular, el templo se configura como una espléndida iglesia de salón de tres naves, con capillas-hornacinas laterales y cabecera plana. Como en el caso de las catedrales de Granada, Guadix y Baeza, sus pilares se recrecieron con columnas corintias de fustes estriados con bastones a distintas alturas, típico en las obras de Vandelvira, pero superando la grandiosidad del espacio diáfano de este templo a los antes citados, y con un clasicismo de mayor perfección que en aquellas.

En el lado de la epístola levantó Vandelvira su majestuosa Sacristía, realizando aquí una de sus más originales composiciones. De planta rectangular, frentean sus lados grupos de columnas pareadas estriadas y con bastones, de pedestal único que, unidas a pilastras, se distancian en longitudes diferentes para soportar arcos de radios distintos y alternados, formando un ritmo genial y único. Sobre esos arcos dispone un entablamento general, y sobre él repite el ritmo de los arcos desiguales y alternados del cuerpo inferior. El salón se cubre con una bóveda de cañón decorada con medallones, acabándose en el año 1577, dos años después de la muerte del maestro.

La Sacristía, junto con la Sala Capitular de esta catedral, concebida con un gran purismo en sus órdenes jónicos apilastrados e igualmente cubierta con bóveda de cañón y acabada en 1.556, forman dos de las obras maestras indiscutibles de la mejor arquitectura renacentista de Andalucía.

Posteriormente, otros dos Maestros Mayores de la catedral -Aranda y López de Rojas- desarrollan aquí una interesante actividad artística, representando a la tradición manierista y los comienzos del barroco, respectivamente.

Juan de Aranda y Salazar, llamado en el año 1634 por el obispo Baltasar de Moscoso para continuar las obras realizadas por Vandelvira, levanta la Capilla Mayor" y las del lado del evangelio, siendo sus obras más personales la gran cúpula y la portada septentrional del crucero.

La culminación de la catedral queda a cargo de José Gallego quien, a partir de 1726 se ocupa del cerramiento de parte de sus bóvedas, la construcción del coro y las trazas del trascoro, no realizado exactamente según su diseño, y que aloja ena gran pintura de Maella.

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