domingo, 21 de agosto de 2011

La sacristia de la Catedral de Jaén

La Sacristía de la Catedral de Jaén es la obra cumbre de Vandelvira. Se accede a ella desde el crucero de la parte del Evangelio. En la antesacristía se encuentra el escudo del obispo Diego Tavera Ponce de León (1555-1560), bajo cuyo mandato se realizaron estas obras. Las medidas de la sala son de 25 por 14 metros, que se extienden perpendicularmente al eje de la sala capitular. La composición se basa en la articulación de arcos y columnas que se suceden con un ritmo elegante, resultando coherente con el diseño de las naves de la catedral.

Tiene ochenta columnas corintias, de las cuales 36 son exentas, de una sola pieza de piedra, y 44 semientregadas, todas en grupos de cuatro sobre 18 altos pedestales. Tiene una doble arquería, la primera rematada con una cornisa superior que sirve de apoyo a la segunda. La cubierta de la sacristía es una bóveda de medio cañón decorada con figuras geométricas de círculos y rectángulos. Está composición ideada por Andrés de Vandelvira consigue una sensación de robustez y ligereza, es una solución clásica que incorpora innovaciones como los elementos interpuestos entre los capiteles de las columnas y los entablamentos de los arcos.

Leyendas de Jaén "Jasmina"

Era la amada del Condestable Iranzo; mora bellísima de ojos rasgados y verdes que vivía en los aposentos expresamente dispuestos para ella por D. Lucas en el castillo. Muchos nobles, envidiosos de la aventura amorosa que disfrutaban el paladín y su amada o, quizás recelosos por el trato tan favorable que daba a moros, gitanos y judíos, aprovecharon que Iranzo salió de Jaén por asuntos de guerra, para entrar en la habitación de Jasmina. Allí y, aunque estaba embarazada, la violaron y después la quemaron viva. Desde entonces, no es raro contemplar en los atardeceres solitarios y silenciosos, el llanto de una bella princesa mora por las almenas de la fortaleza, esperando a su amado. Tal visión fue contemplada por el guarda del castillo, allá por 1960, cuando se estaban ejecutando las obras del Parador; concretamente, por la antigua entrada de éste (escaleras de la cafetería). En alguna ocasión, al tomar una fotografía al cuadro del Condestable que hoy se expone en el salón de armas del Parador, ésta ha salido velada. No se sabe muy bien si los sollozos que se escuchan y las visiones que se han constatado en el castillo, son por este episodio, por el de la mora del palacio de los Reyes (Convento de Santa Catalina), o por la mora suicidada por amor en Caño Quebrado. Por cierto, ¿sabíais que el hornazo de Semana Santa ya se tomaba en tiempo del Condestable en el día de la Pascua de Resurrección? ¿No? Pues ya lo sabéis.

Leyendas de Jaén y otras historias. De Matías D. Ráez Ruíz

jueves, 18 de agosto de 2011

La Carolina (Jaén) tendrá un museo vertebrado en torno a la colonización, la arqueología y las minas

El municipio jiennense de La Carolina prevé inaugurar el próximo mes de septiembre un "gran museo" vertebrado en torno a la colonización, la arqueología y las minas, un nuevo atractivo que "afianzará la importancia cultural y redundará en la actividad turística de la capital de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena".
 
Así lo ha destacado este jueves el propio Ayuntamiento a través de un comunicado en el que la concejal de Cultura, Maite Herrera, asegura que la autoestima y el turismo se verán incrementados por este "magnífico espacio", de titularidad municipal, en el que se condensará el pasado de la localidad.
 
El papel de La Carolina en la colonización será uno de los lados del triángulo temático del museo. Varias maquetas recrean el diseño original de la ciudad, una de ellas a partir de un plano original trazado en 1769, tan sólo dos años después de su fundación. Cuenta, asimismo, con textos de la época alusivos a la población y con lienzos, entre los que destaca un cuadro de Pablo de Olavide, fundador del municipio a instancia del rey Carlos III.
 
Los otros dos ejes temáticos del nuevo espacio cultural serán la minería y la arqueología. Los hallazgos prehistóricos se ubicarán en una planta el centro museístico, en tanto que los minerales tienen también un lugar definido, en el que incluso se ha construido a escala una galería minera.
 
En cualquier caso, la edil ha resaltado que, aunque alberga el pasado, el museo está concebido como apuesta de futuro, como demuestra la utilización de las nuevas tecnologías. Como ejemplo, ha señalado que los visitantes cuyos teléfonos cuenten con 'bluetooth' (sistema inalámbrico de transmisión de datos) obtendrán información de las piezas con sólo acercar su móvil al código de barras de las mismas.
 
Así las cosas, Herrera ha hecho hincapié en la incidencia, que en su opinión, el museo tendrá en la ciudad, toda vez que "reforzará la autoestima de los carolinenses e incrementará la actividad turística".

martes, 16 de agosto de 2011

lunes, 15 de agosto de 2011

Asesinato Ritual Frente a la catedral de Jaén: Cuarto Milenio

1º Parte


2º Parte


3º Parte

CATEDRAL DE LA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN (JAÉN)

La catedral actual fue concebida en el siglo XVI para sustituir al anterior templo gótico del siglo XV. La construcción se prolongó durante varios siglos, a pesar de lo cual la idea original permaneció intacta.

Está dedicada a la Asunción de la Virgen desde la consagración, en 1246, de la antigua Mezquita Mayor de la ciudad musulmana, tras la conquista ...de la misma por el rey santo Fernando III de Castilla. En su interior se custodia, entre otras obras de arte y objetos religiosos, la reliquia del Santo Rostro o «La Verónica», considerada el auténtico rostro de Jesucristo, que habría quedado plasmado en el lienzo con el que la Verónica le secó la cara durante su pasión. Está guardada en la Capilla Mayor, y se expone a veneración pública de los fieles todos los viernes.

La Catedral de Jaén aspira en la actualidad a convertirse en Patrimonio de la Humanidad, puesto que sirvió de modelo para la construcción de otras catedrales de España y América.

Como sucede en la mayoría de los casos en tierras conquistadas a los árabes, la catedral de Jaén se levanta sobre el lugar en el que se ubicaba la mezquita aljama o mayor. En la "Primera Crónica General de España" editada por Ramón Menéndez Pidal se describe la entrada triunfal de Fernando III en Jaén, siendo uno de sus primeros actos oficiales, la conversión de este sitio de oración árabe en una iglesia cristiana.

En solemne procesión, el obispo de Córdoba Gutierre purificó el sitio, consagrándolo al culto de la Ascensión de María Santísima en el año 1246, según leemos en "Memorias para la vida del santo rey Don Fernando III" de Andrés Marcos Burriel (1719-1761). Fernando III la erigió en catedral cuando la sede episcopal de Baeza se trasladó a Jaén (1249). El culto cristiano introduce modificaciones en el edificio, produciendo un giro de 90º del altar mayor con respecto a la antigua quibla musulmana.

Las últimas incursiones árabes que se produjeron en 1368 por parte del rey de Granada, aliado con Pedro I el Cruel, someten a la ciudad a durísimos asaltos que destruyeron todos sus templos. Eso determina que en aquel mismo año Nicolás de Biedma, de origen gallego, obispo de Cuenca y Jaén, decidiera derribar definitivamente la antigua mezquita aljama de Yyayan. Había sido un importante centro religioso en tiempos del rey jienense nacido en Arjona, Muhammad I, conocido también por el nombre de "Al-hamar" de Arjona ("el Rojo", por el color de su barba) y que fuera fundador de la dinastía nazarí que reinaría en Al-Andalus hasta la conquista de Granada a Boabdil por parte de los Reyes Católicos.

La fachada de la catedral de Jaén está concebida como un retablo de piedra que para algunos autores recoge el espíritu del Concilio de Trento. Se comenzó a construir en el año 1667 bajo la dirección del arquitecto Eufrasio López. A su muerte en 1684 le sucedió en la obra su discípulo Blas Delgado, concluyéndose en el año 1688. Precedida por una lonja rectangular cerrada con una verja de hierro forjado según diseño de Manuel Martínez Rodríguez (1800), tiene unas dimensiones de 33 metros de ancho y 32 de altura, sin contar las estructuras de las dos torres gemelas que la enmarcan.

El acceso al interior del templo se hace a través de tres puertas organizadas de forma simétrica a partir de su eje central. La principal, situada en el centro de la fachada es la denominada "Puerta del Perdón", a su derecha la "Puerta de los Fieles" y a su izquierda la "Puerta del Clero".

LA PUERTA DEL PERDÓN la custodian dos hornacinas que acogen las imágenes de San Pedro y San Pablo. Le dan marco cuatro columnas que simbolizan los principios de la fe. Esta puerta solo se abre en ocasiones especiales de gran solemnidad y en los jubileos. También en casos excepcionales, como sucedió en la Navidad el año 1821, cuando el viento causó desastres en la ciudad. Sobre el dintel del relieve que representa la Asunción de María se abre un balcón que ocupa el centro simétrico de otros cuatro. Es el llamado "Balcón del Santo Rostro". Sus dimensiones son mayores con respecto a los otros. En su dintel, dos ángeles sostienen el escudo de la Faz del Salvador. Desde ese lugar se impartían las bendiciones a los fieles el día de Viernes Santo y el de la Asunción de María. También es desde dónde se muestra la reliquia. Sobre el balcón, ocupando el plano superior , la figura pétrea de San Fernando III el Santo, conquistador de Jaén esgrimiendo una espada contra los enemigos en una mano y el orbe en la otra.

LA PUERTA DE LOS FIELES tiene sobre su dintel la imagen de San Miguel, jefe de los ejércitos celestiales, vencedor de Satanás y protector de las almas que son tentadas por el demonio. Eso lo que lo convierte en el guardián por excelencia de la entrada que permite a los cristianos acudir al Templo. Viene a simbolizar el triunfo de las fuerzas del bien sobre las del mal, el de la Iglesia sobre sus enemigos. Dentro de la Catedral, San Miguel tiene una capilla consagrada a él y a la Virgen del Alcázar, así como otras alegorías en pinturas y retablos.

LA PUERTA DEL CLERO está coronada por el relieve de Santa Catalina, patrona de la ciudad de Jaén. Según cuenta la leyenda, cuando Fernando III estaba dispuesto a abandonar la conquista de la ciudad, se le apareció la santa, animándole a continuar la lucha. Poco después, Alhamar rindió la plaza. La curia, en un nivel más elevado de espiritualidad que los fieles, tal vez más fuertes frente al pecado, no acceden bajo la protectora figura de San Miguel, sino asociándose a los valores de castidad y fidelidad de Santa Catalina, cuya imagen vemos sobre esta puerta.

De planta rectangular, el templo se configura como una espléndida iglesia de salón de tres naves, con capillas-hornacinas laterales y cabecera plana. Como en el caso de las catedrales de Granada, Guadix y Baeza, sus pilares se recrecieron con columnas corintias de fustes estriados con bastones a distintas alturas, típico en las obras de Vandelvira, pero superando la grandiosidad del espacio diáfano de este templo a los antes citados, y con un clasicismo de mayor perfección que en aquellas.

En el lado de la epístola levantó Vandelvira su majestuosa Sacristía, realizando aquí una de sus más originales composiciones. De planta rectangular, frentean sus lados grupos de columnas pareadas estriadas y con bastones, de pedestal único que, unidas a pilastras, se distancian en longitudes diferentes para soportar arcos de radios distintos y alternados, formando un ritmo genial y único. Sobre esos arcos dispone un entablamento general, y sobre él repite el ritmo de los arcos desiguales y alternados del cuerpo inferior. El salón se cubre con una bóveda de cañón decorada con medallones, acabándose en el año 1577, dos años después de la muerte del maestro.

La Sacristía, junto con la Sala Capitular de esta catedral, concebida con un gran purismo en sus órdenes jónicos apilastrados e igualmente cubierta con bóveda de cañón y acabada en 1.556, forman dos de las obras maestras indiscutibles de la mejor arquitectura renacentista de Andalucía.

Posteriormente, otros dos Maestros Mayores de la catedral -Aranda y López de Rojas- desarrollan aquí una interesante actividad artística, representando a la tradición manierista y los comienzos del barroco, respectivamente.

Juan de Aranda y Salazar, llamado en el año 1634 por el obispo Baltasar de Moscoso para continuar las obras realizadas por Vandelvira, levanta la Capilla Mayor" y las del lado del evangelio, siendo sus obras más personales la gran cúpula y la portada septentrional del crucero.

La culminación de la catedral queda a cargo de José Gallego quien, a partir de 1726 se ocupa del cerramiento de parte de sus bóvedas, la construcción del coro y las trazas del trascoro, no realizado exactamente según su diseño, y que aloja ena gran pintura de Maella.